jueves, 1 de abril de 2010

CORONA-5

Constancia de mi amor: sólo veía
desolada pasión en la mañana
y sabor infernal en la manzana
y silencio en aquella melodía

que perfumaba los aromos. Día
más día, suma de miradas, vana,
no rezumaba luz en mi ventana,
sino pasos sin pausa de maría

por modos de la ausencia. La visión
era un tenue mucílago de hiedra
sobre el adormecido corazón.

En ojos fuertes la palabra medra,
pero mi anhelo obscuro de pasión
contagiaba mudez, lengua de piedra.

No hay comentarios: