sábado, 1 de enero de 2011

Valeriana 1

Con nada por decir se muestra todo.
Verbos dan en imagen viva mente
Lo que no ve mirada de vidente
Concepto obliterado. De tal modo

Palabra tras palabra se hace todo
Por demás evidente y en la mente
Nada queda del óbito vidente
De ilusión metafísica. No hay modo

De poner en conceptos lo visible,
Los aromas, la piel, y el ser sensible

De cualquier dimensión. Todo se da
En tropos y metáforas: figuras
Más claras que la luz y más obscuras
Que la sombra de alguien que no está.

Valeriana 2

¿Y no decir entonces que la sombra
De tinta en el papel marca la ausencia
De no sé qué recóndita presencia
Y que por eso mismo no la nombra?

Quizás hay sólo sombra. Sólo sombra
De nada, que no alcanza a ser ausencia,
Porque no hubo ni hay una presencia,
Sino anhelo y temor que no se nombra.

Nombres, no digo falsos, meros nombres
De sueños o ilusiones de los hombres,

Sugerencias apenas de quién sabe
Qué registro ancestral, imaginario
De curso sin recurso y sin horario.
Llegarán a invención, si es que les cabe.

Valeriana 3

¿Qué será el porvenir? Casi lo lee
Mientras crece la guerra y la violencia.
¿Qué será -se pregunta- la conciencia?
En sus deseos óptimos no cree.

Escribe, sin embargo, mientras lee
De un pasado tan pródigo en violencia
Como el hoy o el mañana. Su conciencia
Se afina sin cesar. Tampoco cree

Que haya aprendizaje de la historia:
Son trampas del olvido y la memoria

Para aliviar la culpa de algún crimen.
¿Quién sabe qué pasó o qué pasará?
Quien lo quiera saber sólo sabrá
Que no hay día ni habrá sin que lo timen.

Valeriana 4

Cuando no sea ya sombra de alma
Ni retrato de nada ni mensaje
Y permanezca, incógnita salvaje,
Sin ser excitación y sin ser calma,

Y no diga razón pasión del alma,
Acaso se comprenda su mensaje
De silencio, semántica salvaje
Que no despierta el ansia ni la calma,

Y no sea tampoco cementerio,
Tumba ni monumento del misterio,

Ni plan de metafísico problema,
Ni sea indecidible ni insoluble,
Ya sea por tenaz o por voluble
Simplemente será no ser: poema.

Valeriana 5

Circunspecto por lúcido proyecta
Su constante ejercicio matemático
Y procura entre lírico y gramático
Poemas cuya métrica perfecta

Sugiera ambigüedad. Pero proyecta
Un incesante juego matemático
Que su preciso arte de gramático
Dibuje como música perfecta,

Sin intención semántica. Ejercicio
Que va de ser afán a ser oficio.

(Un cierto malestar su alma importuna
Cuando pronuncia 'luna', puro aliento
Dividido en dos sílabas, y el viento
Vincula los sonidos con la luna.)

Valeriana 6

Las cartas al azar, limpio su juego,
Sin ánimo de estafa o de pelea,
Ni ciencia de su ser cuando lo sea.
Su corazón completa mente ciego

Y toda su razón fuera de juego
Simulan al azar una pelea;
Pero no llega a ser. Quizás lo sea
Si el azar se sospecha no tan ciego.

Azarosa y no menos esa suerte
Derrota tanto al débil como al fuerte.

¿Cómo y por qué son estos jugadores
Quienes apuestan todo contra todo?
Sólo el azar y sólo de ese modo
Perfecciona esperanzas y temores.

Valeriana 7

Después de Valéry ¿qué vals herí?
Giro entre tantos giros incompleto.
Miradas hacia el mar y sin objeto
Como pasos de danza. ¿No hay ahí

Levedad hecha ser? A nadie herí
Con un afán de afanes incompleto.
Cuerpos en danza. Mudos. Sin objeto.
Y musical marea por ahí.

Puro rigor de tumbas se refleja
En inquietud traslúcida y aleja

Toda fluidez del tiempo. Mero vicio
De fingir en palabras hermosura
Se muestra con hacer literatura
Y persistir sin fin en su ejercicio.